Claudia San Vicente, representante de Sensient Colors, abordó la transición gradual de los colorantes sintéticos hacia opciones de origen natural. La especialista analizó el impacto de las restricciones regulatorias en Estados Unidos —como las evaluaciones sobre el rojo número 3, la eritrosina y el dióxido de titanio— y cómo esta tendencia hacia el clean label impulsa la actualización de normativas en México y Latinoamérica debido a la creciente exigencia de los consumidores por etiquetas libres de aditivos sintéticos.
Durante el encuentro, San Vicente expuso los retos tecnológicos de la reformulación con fuentes botánicas como la zanahoria negra, el betabel o el rábano, enfocados en la estabilidad frente a temperatura y pH, así como la variabilidad de las cosechas estacionales. Destacó que Sensient acompaña a los fabricantes con soporte técnico de aplicación y cuenta con el esquema de certificación CertAsur, el cual garantiza prácticas de agricultura sustentable, control de trazabilidad y ausencia de metales pesados o adulteraciones en la cadena de suministro.
